Nacionalidad: Español (Casa de Habsburgo)
Nacimiento: 24 de febrero de 1500, Gante (actual Bélgica)
Fallecimiento: 21 de septiembre de 1558, Monasterio de Yuste, España
Carlos V fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España. Durante su extenso reinado gobernó uno de los imperios más poderosos de la historia, con dominios en Europa y América. Su gobierno coincidió con el surgimiento y la rápida expansión de la Reforma Protestante.
Decidido a preservar la unidad religiosa de sus territorios, convocó en 1521 la Dieta de Worms, donde Martín Lutero fue llamado a responder por sus enseñanzas. A pesar de los esfuerzos del emperador por mantener la unidad del Imperio bajo la Iglesia de Roma, el movimiento reformador continuó extendiéndose por Alemania y otras regiones de Europa.
Las continuas guerras contra Francia, el avance del Imperio Otomano y los conflictos religiosos internos dificultaron sus intentos de detener la Reforma. Finalmente, en 1555 aceptó la Paz de Augsburgo, que reconoció legalmente la existencia del luteranismo en diversos estados alemanes. Poco después abdicó del trono y se retiró al Monasterio de Yuste, donde pasó los últimos años de su vida.
En La Gran Controversia, Carlos V aparece principalmente en:
Capítulo 8—Un campeón de la verdad: Se relata su participación en la Dieta de Worms, su relación con Martín Lutero y los acontecimientos que marcaron la expansión de la Reforma en el Sacro Imperio Romano Germánico.
Capítulo 11—La protesta de los príncipes: Se menciona su papel en las dietas imperiales y en los esfuerzos políticos y militares por contener el avance del protestantismo.
Capítulo 13—El despertar de España: Carlos V es presentado como un monarca poderoso que intentó detener la Reforma, pero no pudo impedir que la luz bíblica comenzara a despertar a España.
Legado: Carlos V fue una de las figuras políticas más influyentes del siglo XVI. Aunque procuró preservar la unidad religiosa de su imperio, los acontecimientos de su reinado demostraron que la Reforma Protestante ya era un movimiento imposible de detener y que transformaría para siempre la historia del cristianismo en Europa.