Lugar: El cielo
Período: Antes de la creación de la humanidad
Protagonistas: Dios, Jesucristo, Lucifer y los ángeles
El Origen del Mal marca el inicio de la gran controversia entre el bien y el mal. Lucifer era el más exaltado de los ángeles creados, distinguido por su belleza, sabiduría y la elevada posición que ocupaba junto al trono de Dios. Sin embargo, el orgullo y el deseo de exaltarse por encima del Hijo de Dios lo llevaron a cuestionar el gobierno divino y a sembrar desconfianza entre los ángeles.
Dios trató con paciencia y misericordia a Lucifer, dándole repetidas oportunidades para reconocer su error y arrepentirse. No obstante, este persistió en su rebelión, convenciendo a una parte de los ángeles de unirse a su causa. El conflicto culminó con una guerra en el cielo, tras la cual Lucifer y los ángeles que lo siguieron fueron expulsados de la presencia de Dios.
La expulsión de Satanás no puso fin a la controversia. Al ser creada la humanidad, el conflicto se trasladó a la Tierra, donde Satanás procuró inducir a Adán y Eva al pecado. Desde entonces, toda la historia de la redención constituye el desarrollo de ese gran conflicto, que concluirá con la derrota definitiva de Satanás y la restauración del universo bajo el gobierno de Dios.
En La Gran Controversia, este acontecimiento se desarrolla principalmente en:
Capítulo 30—El origen del mal y del dolor: Explica el origen del pecado, la rebelión de Lucifer y el comienzo del conflicto entre Cristo y Satanás.
Capítulo 31—El peor enemigo del hombre: Describe cómo la rebelión iniciada en el cielo se trasladó a la Tierra tras la caída de Adán y Eva.
Capítulo 43—El fin del conflicto: Relata la derrota definitiva de Satanás, la destrucción del pecado y la restauración del universo.
Importancia: La caída de Lucifer constituye el punto de partida de toda la historia narrada en La Gran Controversia. Comprender este acontecimiento permite entender el origen del pecado, el propósito del plan de salvación y el desarrollo del conflicto entre Cristo y Satanás que atraviesa toda la Biblia y culmina con el establecimiento eterno del reino de Dios.