Movimiento representado: Los husitas
Origen: Bohemia, siglo XV
Elemento principal: Cáliz eucarístico
Significado: La comunión bajo las dos especies y la autoridad de las Escrituras
El cáliz husita es uno de los símbolos más importantes del movimiento surgido en Bohemia después de la predicación y el martirio de Juan Hus. Se convirtió especialmente en emblema de los utraquistas, una de las principales ramas del movimiento husita, y representaba su defensa del derecho de los creyentes a participar de la Cena del Señor recibiendo tanto el pan como el vino.
El nombre utraquista procede de la expresión latina sub utraque specie, que significa «bajo ambas especies». En la Iglesia occidental de aquella época, el cáliz estaba generalmente reservado al clero durante la comunión, mientras que los laicos recibían solamente el pan. Los husitas defendieron que el vino también debía ser ofrecido a todos los creyentes, basándose en las palabras y el ejemplo de Cristo en las Escrituras.
Por esta razón, el cáliz trascendió su significado litúrgico y se convirtió en un poderoso símbolo religioso y político de la Reforma bohemia. Apareció en banderas, estandartes y otros emblemas utilizados por los husitas durante las guerras que siguieron a la muerte de Juan Hus. El cáliz llegó así a representar no solamente la comunión bajo las dos especies, sino también la resistencia del movimiento husita y su determinación de defender sus convicciones religiosas.
El movimiento representado por este símbolo aparece especialmente en:
Capítulo 6—Dos héroes de la edad media: Relata la obra de Juan Hus y Jerónimo de Praga, su condena y martirio, y las consecuencias que estos acontecimientos tuvieron para el movimiento reformador en Bohemia. En el mismo contexto histórico se presenta la resistencia de los seguidores de Hus frente a las fuerzas que intentaron eliminar el movimiento reformador bohemio.
Significado: El cáliz husita representa el legado de Juan Hus y el nacimiento de un movimiento que continuó defendiendo sus ideales después de su muerte. Dentro de la narrativa de La Gran Controversia, simboliza la determinación de los creyentes bohemios de permanecer fieles a sus convicciones y constituye uno de los emblemas históricos más representativos de los movimientos que prepararon el camino para la Reforma Protestante.