Personaje representado: Martín Lutero
Origen: Alemania, siglo XVI
Elementos principales: Cruz negra, corazón rojo, rosa blanca, campo azul y anillo dorado
Significado: La fe en Cristo, la justificación y la esperanza de la vida eterna
La Rosa de Lutero, también conocida como Sello de Lutero (Lutherrose), es el emblema personal asociado con el reformador alemán Martín Lutero y posteriormente uno de los símbolos más reconocibles de la tradición luterana. Aunque sus elementos se desarrollaron progresivamente, la forma más conocida del emblema quedó establecida en 1530.
El propio Lutero explicó el significado de los diferentes elementos que componen su sello. En el centro aparece una cruz negra dentro de un corazón rojo, que representa la fe en Cristo crucificado como centro de la vida cristiana. Para Lutero, la cruz debía recordar que es la fe en Cristo la que salva al creyente.
El corazón se encuentra en el centro de una rosa blanca, símbolo de la alegría, el consuelo y la paz que produce la fe. Lutero eligió deliberadamente el color blanco para representar una alegría espiritual que no pertenece al mundo. La rosa aparece sobre un campo azul, que simboliza la esperanza de la futura alegría celestial.
Finalmente, todo el emblema está rodeado por un anillo dorado, símbolo de la eternidad. Al no tener principio ni fin, representa la felicidad eterna que espera a quienes permanecen unidos a Cristo.
El personaje y el movimiento representados por este símbolo aparecen especialmente en:
Capítulo 7—En la encrucijada de los caminos: Relata la juventud y conversión de Martín Lutero, su descubrimiento de la doctrina de la justificación por la fe y el comienzo de su enfrentamiento con Roma.
Capítulo 8—Un campeón de la verdad: Describe su comparecencia ante la Dieta de Worms y su firme decisión de permanecer fiel a las Sagradas Escrituras.
Significado: La Rosa de Lutero representa visualmente las convicciones religiosas que estuvieron en el centro de la vida y obra de Martín Lutero: Cristo crucificado, la fe, la justificación y la esperanza de la vida eterna. Dentro de la narrativa de La Gran Controversia, simboliza al reformador cuya defensa de la autoridad de las Sagradas Escrituras contribuyó decisivamente al surgimiento y expansión de la Reforma Protestante.