Fecha: Año 70 d. C.
Lugar: Jerusalén, Judea
Protagonistas: El ejército romano, Tito y el pueblo judío
La destrucción de Jerusalén marcó el trágico cumplimiento de las profecías pronunciadas por Jesucristo acerca del destino de la ciudad y de su templo. Después de un prolongado asedio, el ejército romano dirigido por Tito conquistó Jerusalén y destruyó el templo, poniendo fin al sistema de sacrificios que había funcionado durante siglos.
Este acontecimiento fue consecuencia del rechazo persistente de la nación judía al Mesías y constituye una solemne advertencia sobre los resultados de apartarse de Dios. Los cristianos pudieron escapar de la ciudad al recordar las instrucciones dadas por Jesús antes de estos acontecimientos.
El relato de la caída de Jerusalén sirve también como una figura profética de la destrucción final que sobrevendrá al mundo antes del regreso de Cristo, estableciendo un paralelo entre ambos acontecimientos.
Capítulos donde aparece en La Gran Controversia:
Capítulo 1—El destino del mundo predicho: Relata detalladamente el sitio, la caída de la ciudad y su significado profético.
Capítulo 41—La liberación del pueblo de Dios: Retoma la destrucción de Jerusalén como una ilustración de los acontecimientos finales previos a la segunda venida de Cristo.
Importancia: La destrucción de Jerusalén constituye el punto de partida histórico de La Gran Controversia. Además de cumplir las profecías de Jesús, sirve como modelo del juicio final y como advertencia sobre la importancia de atender el llamado de Dios antes de que concluya el tiempo de gracia.