Período: 1789–1799
Lugar: Francia
Protagonistas: El pueblo francés, la Asamblea Nacional y el gobierno revolucionario
La Revolución Francesa transformó profundamente la historia de Europa al poner fin al Antiguo Régimen e impulsar los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Sin embargo, durante su fase más radical, el movimiento se caracterizó también por una fuerte oposición al cristianismo tradicional y por el intento de eliminar la influencia de la religión y de la Biblia en la sociedad.
La Revolución Francesa fue la consecuencia de siglos de intolerancia religiosa, persecución y opresión. El rechazo de las Sagradas Escrituras y la reacción contra los abusos del sistema religioso desembocaron en un período de violencia conocido como el Reinado del Terror, durante el cual miles de personas fueron ejecutadas mediante la guillotina.
Durante la Revolución, se intentó sustituir el cristianismo por el Culto a la Razón y posteriormente por el Culto al Ser Supremo, llegando incluso a abolirse temporalmente el calendario cristiano y el descanso semanal tradicional.
Capítulos donde aparece en La Gran Controversia:
Capítulo 16—La Biblia y la Revolución Francesa: Analiza las causas, el desarrollo y las consecuencias de la Revolución Francesa desde la perspectiva profética e histórica.
Importancia: La Revolución Francesa constituye uno de los acontecimientos históricos más significativos analizados en La Gran Controversia. La obra la presenta como una demostración de las consecuencias del rechazo de la Palabra de Dios y de los efectos que producen tanto la intolerancia religiosa como el abandono de los principios bíblicos. Al mismo tiempo, este episodio es relacionado con el cumplimiento de la profecía de Apocalipsis 11, referente al ataque contra los dos testigos, símbolo de las Sagradas Escrituras.