Ubicación: Atrio, entre el altar del holocausto y la entrada del santuario
Material: Bronce
Función: Purificación ceremonial de los sacerdotes
Texto bíblico: Éxodo 30:18-20 — «Harás también una fuente de bronce [...] para lavar; y pondrás agua en ella. Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies».
En La Gran Controversia: Capítulo 24 — El templo de Dios
El lavacro era una fuente de bronce situada en el atrio, entre el altar del holocausto y la entrada al Lugar Santo. Antes de entrar al santuario para realizar su ministerio, los sacerdotes debían lavarse las manos y los pies, cumpliendo así el mandato divino de presentarse purificados delante de Dios.
El agua del lavacro expresaba la necesidad de limpieza y pureza para acercarse a la presencia divina. El sacerdote no podía pasar directamente del altar al santuario sin antes realizar este lavamiento ceremonial.
Significado: El lavacro representa la purificación del pecado que debe acompañar la experiencia de quien se acerca a Dios. El altar mostraba la necesidad del sacrificio; el lavacro añadía la necesidad de limpieza y transformación.