Tema: Los Diez Mandamientos
Origen: Expresión del gobierno y la voluntad de Dios
Registro bíblico: Éxodo 20:1-17; Deuteronomio 5:6-21
Texto bíblico: Salmos 119:142 — «Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad».
En La Gran Controversia: Capítulo 26—Los Estados Unidos en la profecía
La Ley de Dios, expresada especialmente en los Diez Mandamientos, presenta los principios fundamentales que regulan la relación del ser humano con Dios y con sus semejantes. En el Sinaí, Dios proclamó estos mandamientos y posteriormente los escribió con su propio dedo sobre dos tablas de piedra, que fueron colocadas dentro del arca del pacto.
La ley no fue abolida por la muerte de Cristo. Por el contrario, el sacrificio de Jesús demuestra su carácter inmutable: si la ley hubiera podido ser modificada para salvar al pecador, no habría sido necesaria la muerte de Cristo. La salvación no elimina la ley, sino que proporciona perdón y restauración al transgresor.
Al contemplar por la fe el arca del santuario celestial, los creyentes reconocieron que la ley contenida en ella conservaba el mandamiento que declara: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo».
Significado: La Ley de Dios representa la norma de justicia y el fundamento moral de su gobierno. Ocupa un lugar central en el conflicto entre Cristo y Satanás, pues la controversia final gira alrededor de la autoridad de Dios, la obediencia y la adoración. Frente a los intentos humanos de alterar sus preceptos, la ley de Dios permanece inmutable.