Tema: La iglesia apóstata y su unión con los poderes políticos
Símbolo profético: Una mujer vestida de púrpura y escarlata, sentada sobre una bestia de siete cabezas y diez cuernos
Identificación: Babilonia y, de manera central, el sistema religioso papal apóstata
Elementos centrales: Mujer, bestia, copa de oro, púrpura, escarlata y el nombre «Babilonia la Grande»
Base profética: Apocalipsis 17:1-18; 18:1-4
Texto bíblico: Apocalipsis 17:5 — «Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra».
En La Gran Controversia: Capítulos 22, 36, 37 y 39
La Gran Ramera de Apocalipsis 17 aparece como una mujer vestida de púrpura y escarlata, adornada con oro, piedras preciosas y perlas, y sosteniendo una copa de oro. A diferencia de la mujer pura de Apocalipsis 12, que representa al pueblo fiel de Dios, esta mujer simboliza una iglesia que se ha apartado de Cristo y ha establecido alianzas con los poderes políticos de la tierra.
La mujer aparece sentada sobre una bestia escarlata de siete cabezas y diez cuernos, imagen que expresa su relación con los poderes civiles. Apocalipsis declara que «los reyes de la tierra han fornicado con ella», utilizando el lenguaje profético del adulterio espiritual para representar la unión ilegítima entre la religión y el Estado.
En su frente aparece el nombre «Misterio, Babilonia la Grande, la madre de las rameras». Babilonia representa principalmente al sistema papal apóstata, mientras que la expresión «madre» indica la existencia de otras organizaciones religiosas que, al abandonar la verdad bíblica y buscar el apoyo del poder civil, participan de los mismos principios de apostasía.
La mujer también aparece «ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús», relacionando el símbolo con la persecución religiosa sufrida por quienes permanecieron fieles a sus convicciones durante los siglos de supremacía eclesiástica.
La Gran Controversia relaciona finalmente a Babilonia con el último mensaje de Apocalipsis 18: «Salid de ella, pueblo mío». Esta declaración muestra que Dios todavía posee personas sinceras dentro de las organizaciones representadas por Babilonia y las llama a abandonar sus errores cuando la verdad les sea presentada.
Significado: La Gran Ramera representa la apostasía religiosa unida al poder político. Constituye el contraste profético con la mujer pura de Apocalipsis 12: mientras una permanece fiel a Dios y sus mandamientos, la otra busca autoridad sobre las naciones mediante su alianza con los poderes de la tierra. Su aparición culmina en la crisis final de Babilonia y en el último llamado divino: «Salid de ella, pueblo mío».