Tema: El engaño culminante de Satanás
Acontecimiento: Satanás personifica a Cristo
Elementos centrales: Falsa segunda venida, milagros, engaño religioso y Ley de Dios
Base profética: Mateo 24:23-27; 2 Corintios 11:14; 2 Tesalonicenses 2:8-12; Apocalipsis 13:13-14
Texto bíblico: Mateo 24:24 — «Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos».
En La Gran Controversia: Capítulo 40—El tiempo de angustia
La falsificación de la venida de Cristo constituye el engaño culminante de Satanás antes del verdadero regreso de Jesús. En diferentes lugares de la Tierra, Satanás se manifestará entre los seres humanos personificando a Cristo, presentándose como si fuera el Salvador que ha regresado al mundo.
Su apariencia será extraordinariamente convincente. Rodeado de esplendor y majestad, imitará la descripción de Cristo presentada en las Escrituras. Hablará con voz suave y compasiva, pronunciará algunas de las verdades enseñadas por Jesús y realizará aparentes milagros de sanidad. Multitudes lo recibirán convencidas de estar contemplando al verdadero Cristo.
Sin embargo, en medio de este impresionante engaño introducirá una falsificación decisiva: afirmará haber cambiado el sábado al domingo y declarará que quienes continúan santificando el séptimo día están rechazando su autoridad. De esta manera, la personificación de Cristo será utilizada para respaldar el engaño final relacionado con la Ley de Dios y la adoración.
Los fieles podrán reconocer la falsificación porque contradice las Escrituras. Jesús advirtió que su segunda venida no ocurrirá mediante apariciones locales: «como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre» (Mateo 24:27). El verdadero Cristo aparecerá gloriosamente en las nubes del cielo y será visto por toda la humanidad.
Significado: La personificación de Cristo representa la obra maestra del engaño satánico. Satanás intentará conseguir mediante señales sobrenaturales aquello que no pudo obtener únicamente mediante argumentos religiosos o coerción política: convencer al mundo de que el cielo mismo ha aprobado su falsificación. La única defensa frente a un engaño tan convincente será conocer y permanecer firmemente aferrado a las Sagradas Escrituras, pues el verdadero Cristo nunca contradirá la Palabra ni la Ley de Dios.